Los beneficios de los videojuegos para combatir el estrés

Todos sabemos que los videojuegos divierten a niños y adultos, ya que gracias a ellos podemos experimentar experiencias inigualables y agradables. Además, es una herramienta muy eficaz  a la hora de aliviar el estrés y posee efectos positivos tanto físicos como mentales, siempre y cuando se utilicen en su justa medida.

Numerosos estudios coinciden en que jugar a los videojuegos nos puede beneficiar de la siguiente manera:

  1. Aumentando nuestra inteligencia, ya que ayuda a aumentar nuestra flexibilidad y plasticidad cerebral.

En el estudio realizado en la Universidad Queen Mary y el de la Universidad Collegue, ambas en Londres, tomaron una muestra de 72 voluntarios para ver como mejoraban su rendimiento en diversas pruebas psicológicas y cognitivas como la velocidad y la precisión. La hipótesis se cumplía, se encontraban mucho más preparados aquellos que habían jugado durante 40 horas (en seis u ocho semanas) que aquellos que no.

  1. Aumenta la materia gris en el hipocampo derecho, la corteza prefrontal derecha y el cerebelo. Estas áreas que nombramos son las responsables de la navegación espacial, así como de la formación de la memoria, la planificación, la estrategia y la motricidad fina en las extremidades superiores.

Algunos investigadores alemanes llegaron a la conclusión de que los videojuegos eran muy recomendables en terapias con pacientes afectados de trastornos mentales, como por ejemplo, la esquizofrenia, el trastorno de estrés post-traumático o el Alzheimer.

  1. Reduce el proceso de envejecimiento. Con solo jugar dos horas a la semana te puede ayudar a reducir el grado de deterioro mental asociado al proceso natural de envejecimiento.q-prefieren-escuchar-musica-ver-pelis-jugar-videojuegos-949433

En un estudio realizado este año por la Universidad de Iowa se ha comprobado que jugar 10 horas a un videojuego bien diseñado, es capaz de detener el declive de las habilidades cognitivas hasta siete años.

  1. La Universidad de Padua confirma además, que para los niños disléxicos es muy gratificante ya que puede mejorar sus habilidades de lectura.
  2. Reduce la ansiedad considerablemente. Especialmente, aquellos con un gran énfasis en la realidad virtual son eficaces para reducir la ansiedad, así como aliviar el dolor o molestias de las enfermedades crónicas.
  3. Ayudan a recuperar la motricidad. Es beneficioso para aquellas personas que sufrieron accidentes y hoy en día tienen dificultades para recuperar el movimiento. Los estudios relacionados con este hecho tuvieron lugar en la Universidad de Tel Aviv.

Aunque los videojuegos en los últimos tiempos se han relacionado con la violencia, tiene una gran cantidad de beneficios considerables, todo dependerá de su debido uso, sin excesos.

 

Impacto psicológico de la emigración: Síndrome de Ulises parte II

El Síndrome de Ulises o Síndrome del viajero eterno, se caracteriza por lo siguiente:

– Tristeza: La nostalgia es uno de los sentimientos más frecuentes en este tipo de casos, junto con el sentimiento de vacío y preocupaciones. Genera en el sujeto aislamiento por no encontrarse en el lugar adecuado o no tener personas cercanas, dando lugar a un vacío afectivo que muchos no lograr superar. Todo ello da lugar a que el sujeto se sienta incapaz, pierda el valor y disminuya su autoestima.

– Soledad: La persona se siente sola y no consigue llenar ese vacío con otras nuevas personas ni con su nuevo entorno. De nuevo aparecen sentimientos de vacío y degeneración en la autoestima.

 – Culpabilidad: La persona puede sentirse culpable por no haber hecho bien las cosas, haber abandonado a sus seres queridos o no haber cumplido sus objetivos. Se auto-recriminan por la situación actual y se arrepienten de la decisión tomada, sobre todo cuando no encuentran el trabajo deseado o éste no cumple con sus ideas preconcebidas.

– Desengaño: La persona se da cuenta de que el lugar en el que está es muy diferente a l que esperaba. Sus esperanzas pueden verse frustradas y pueden entrar en una espiral de sentimientos negativos.

– Trastornos psicosomáticos: La persona que se encuentra en esta situación no solo puede padecer problemas psicológicos sino también insomnio, dolor de cabeza, falta de apetito, exceso de apetito, fatiga o falta de concentración.

Estos síntomas aparecen cuando la persona siente que la situación la está desbordando y no se ve con los recursos necesarios o la capacidad suficiente para afrontar lo que le ocurre. Esto se conoce como crisis vital y normalmente tiene mucho que ver con la forma de ser de la persona, cómo reacciona a los cambios y a las nuevas circunstancias. Llegados a este punto, la persona en cuestión debe plantearse una nueva forma de afrontamiento ante la situación: nuevas formas de verse a sí mismo o nuevas formas de ver la situación.sindrome-viajero

Antes de partir, es bueno seguir una serie de recomendaciones que nos preparen para esta experiencia y así llevarlo mejor en un futuro, entre ellas destacamos las siguientes:

– Proceso de duelo: Una buena forma de comenzar una nueva etapa es cerrar otra anterior de manera consciente. Es recomendable hacer una despedida con familiares y amigos para ser consciente de la pérdida que supone y pasar por el duelo que conlleva.

– Nueva identidad: Muchas veces se tienen roles familiares o de amistad en el lugar de origen a los que la persona puede sentirse atada. En esta nueva etapa, esta persona puede liberarse y ser realmente quien quiere ser, mejorando aquellos aspectos de su personalidad que no le convencen.

– Inseguridad: Es bueno hablar del tema con personas que han pasado por el mismo proceso y así intentar quitar esos miedos que puedan venir, teniendo una visión más realista sobre lo que nos vamos a encontrar.

Impacto psicológico de la emigración: Síndrome de Ulises Parte I

La emigración es un hecho que ha acompañado a la humanidad desde su existencia. Siempre ha habido fenómenos migratorios en mayor o menor magnitud en la sociedad, sobre todo en momentos de crisis económica, como está ocurriendo desde hace algunos años en España. Muchos jóvenes españoles deciden emigrar al extranjero a buscar nuevas oportunidades, y gracias a este hecho a lo largo de toda la historia, es como las sociedades han evolucionado en forma de vida y de ver el mundo ya que comparten experiencias, avances, pensamientos, inventos, valores, etc.Trabajo-en-el-extranjero

Hay múltiples razones para emigrar, según cada caso, puede deberse a circunstancias personales o circunstanciales, pero el motivo principal es el deseo y la esperanza de un nuevo comienzo y lograr una mejora de la vida personal. Si esta persona que decide emigrar pensara que no va a ser mejor lo que le espera a lo que ya tiene actualmente, no tomaría una decisión tan importante como ésta. Uno de los aspectos positivos que tiene la emigración es que se conocen nuevas culturas y se puede mejorar tanto en lo intelectual como en lo económico.

Cuando una persona llega al lugar de destino necesita adaptarse rápidamente a su nueva situación. Aparece el estrés como consecuencia de ello ya que la persona se encuentra en estado de alerta y activación. Cuando se presenta en dosis altas, se entra en un estado de ansiedad que en muchos casos impiden hacer las cosas de manera adecuada, dando lugar a una espiral de ansiedad-preocupación. Esta sería la parte negativa de la emigración.

Si además estos síntomas se prolongan en el tiempo, la culpabilidad o el sentimiento de soledad darán lugar a la depresión y con ella, el Síndrome de Ulises.

Emigrar es el proceso por el cual la persona cambia de lugar de origen o residencia habitual por un nuevo territorio. Este hecho puede suponer un cambio radical, en cuanto a cultura, idioma y en muchos casos incluso valores de la sociedad. Emigrar es quizá una de las decisiones más importantes que puede tomar una persona, junto  a las decisiones de casarse, tener hijos o comenzar una carrera.

Los fenómenos psicológicos que se dan en las personas cuando emigran tienen una estrecha relación con todo lo que dejan atrás: amigos, familia, ciudad, pérdida de identidad, culpabilidad por irse, miedo al fracaso, temor a un futuro retorno, etc.

Comenzar una nueva vida no es tan fácil, pueden surgir miedos que bloqueen y dificulten la adaptación al país de destino: miedo a lo desconocido, temor a no lograr los deseos que nos han llevado hasta allí, miedo a cambiar de forma de ser, miedo al rechazo o al no poder integrarse en la nueva cultura.

Normalmente, las personas superan estos miedos y en la mayoría de los casos no van más allá, poco a poco verán su nueva vida de manera satisfactoria, a no ser que el cambio haya sido mucho peor.

En el siguiente capítulo veremos que ocurre cuando no se logra todo aquello sobre lo que se tenía en mente antes de lanzarse a la aventura, los sentimientos que aparecen son los propios del Síndrome de Ulises.

Enfoques de la psicología humanista

– Enfoque existencialista: Los representantes de esta corriente que nace de la psicología humanista son Bingswanger, May y Laing. Se difundió en Europa gracias a psicólogos y filósofos como Jean Paul Sartre, Husserl y sus representantes, quienes hacían hincapié en la autodeterminación y la responsabilidad personal.

Para los existencialistas, las experiencias internas y nuestra búsqueda del sentido de la vida constituye el centro del porqué estamos en este mundo.

– Enfoque transpersonal o psicología transpersonal de Maslow: Puso gran énfasis en la autorealización e inició la corriente humanista dentro de la psicología. En su teoría de la autorealización las necesidades básicas han de ser satisfechas, y una vez que lo están aparecen las metanecesidades que están relacionadas con la satisfacción psíquica. Por ello, es en la búsqueda del ser en lo que se centra la psicoterapia de la psicología humanista.

– Psicología humanista de C.Rogers y su psicoterapia, la cual es una terapia no directiva y centrada en el paciente. Se fundamenta en dos aspectos básicos. Por un lado, la confianza total en el paciente, es decir, trasmitir empatía por él, entender su experiencia y su mundo para poder comprenderlo. Por otro lado, nos referimos al rechazo total de papel directivo en la terapia.

Carl Rogers fue una figura conocida e influyente en la historia de la psicología humanista.unidad 2

– Logoterapia: Según su fundador, Víctor Frankl, el concepto básico era el sentido de la vida y la pérdida de sentido de la vida era lo que generaba neurosis y patologías. En su terapia, el profesional tiene que promover y favorecer a que el paciente logre restaurar y reorientar el sentido de su vida para poder desprenderse de la neurosis. En esta tipo de terapias se tratan especialmente el vacío existencial.

– El análisis transaccional de Eric Berne: Trabaja con los estados del yo que se producen en las relaciones personales, de tal manera que ciertos estados de ese yo pueden estar en relación con otros “yos”, creando psicopatologías de manera consciente e inconsciente, que denominan el guión de la vida. Estos guiones de la vida, ya sean positivos o negativos con los que pueden trabajarse mediante esta terapia, mediante un contrato en el que el paciente establecer una serie de normas a cumplir con el terapeuta. Ayuda a restaurar el potencial original del ser humano y la confianza de la persona.

– Enfoque bioenergético de Lowen: Tiene sus raíces en los postulados de Wilhem Reich dentro de la corriente psicoanalítica y su propuesta de análisis del carácter.

El carácter es la máscara que cubre a la persona para poder convivir con los impulsos derivados de los instintos y evitar así la neurosis. La represión además de neurosis puede producir angustia y sentimientos negativos intensión. Los conflictos y las tensiones se manifiestan en el cuerpo y se tratan con ejercicios que hacer liberar tensiones.

– El psicodrama: Dentro de las teorías humanistas, el psicodrama está relacionado con la patología que surge cuando las personas mantienen y admiten roles inadecuados, dañando así su persona. Para eliminar las patologías que se derivan de estos roles es necesario realizar psicodramas que permiten deshacerse de esos roles y asumir los adecuados.

 

Hipnosis para superar traumas emocionales

Muchas personas sufren por culpa de algún trauma emocional y esto no les permite desarrollar una vida plena ya que se sienten culpables, preocupados o estresados por una serie de acontecimientos pasados que han vivido. Todo ello da lugar a que la persona se sienta vulnerable e impotente al pensar que aquello que les pasó puede volver a sucederles.

Aunque un trauma no tiene porqué implicar una amenaza física sí causa una amenaza emocional continua así como una inseguridad permanente en el individuo afectado. Una mala experiencia vivida en un momento determinado o de forma reiterada durante un periodo de tiempo puede generar este sentimiento. Esta emoción queda atrapada en nuestro inconsciente impidiendo que podamos realizar una vida normal.

Los hechos traumáticos pueden tener su origen en diversas procedencias, es decir, pueden ser a causa de una enfermedad, un acto violento vivido por la persona, una catástrofe natural, etc. Toda vivencia negativa puede causar un trauma emocional en la persona que lo vive.images

Los síntomas más frecuentes que experimentan las personas que sufren algún tipo de trauma son: desesperanza, timidez, falta de energía, fatiga, miedo, cambios de humor, ataques de pánico, sentimientos de culpabilidad, tristeza y ansiedad, entre otros. Estos síntomas van mermando la calidad de vida de estas personas y si no se tratan a tiempo puede dar lugar a un sufrimiento prolongado y agravar el problema intercediendo en la conducta o la salud física y emocional del individuo.

Estos síntomas corresponden a reacciones lógicas por parte de las personas que lo sufren ya que forman parte de la creación de mecanismos de defensa y evasión que surgen ante situaciones que perciben como similares a la del hecho traumático (por ejemplo, alguien que haya sufrido buying o un agresión por parte de algún compañero de trabajo, temerá relacionarse con nuevos compañeros para evitar que ocurra lo mismo). Este es sólo un ejemplo, pero al tener este trauma podemos observar que la vida de la persona cambiaría significativamente ya que tendría problema para enfrentarse a nuevos trabajos, conocer a personas en este entorno y desarrollar una relación profesional y social con éstas de una manera sana. Siempre estaría alerta a que volviera a sucederle lo mismo y el trato hacia estas personas no sería el más adecuado.

La hipnosis ayuda a que la mente inconsciente elimine las emociones negativas que conllevó el hecho traumático, disociando el hecho de la emoción y de la persona, neutralizando el sentimiento que ha surgido y haciendo que el paciente lo vea desde otra perspectiva. Una terapia de hipnosis puede ayudar a la persona a librarse de aquellas emociones vividas siempre y cuando se haga correctamente.

 

Trastornos asociados al consumo de cannabis

Existen ciertos trastornos asociados al consumo de cannabis. Algunos de ellos son conocidos por su relación con esta droga pero hay otros que te asombrarán. Veamos algunos de ellos:

  1. Trastornos de ansiedad

Podemos encontrar elevadas cifras de síntomas y trastornos relacionados con la ansiedad en consumidores y dependientes de esta sustancia. Los últimos estudios relevan que esta cifra alcanza el 22%, aunque realmente el efecto del THC continúa sin conocerse en su profundidad. Lo que sí está comprobado es que produce una activación en las áreas parietal y frontal, además tanto la intoxicación como la abstinencia ocasionan síndromes ansiosos como el trastorno de ansiedad generalizada, el trastorno de pánico o fobias.

  1. Trastornos del estado de ánimo

Tanto el inicio temprano como el consumo regular de cannabis se relaciona con la aparición posterior de la depresión. Aunque no hay evidencias que demuestren que los sujetos con depresión presenten un riesgo elevado de consumir esta sustancia si se sabe que el consumo continuado de cannabis en personas con depresión hacen empeorar el cuadro clínico ya que se incrementan las dificultades atencionales, el enlentecimiento psicomotor, así como un deterioro laboral y social característicos de este trastorno.Los-10-mitos-del-Cannabis-sativa-4

  1. Psicosis inducida y esquizofrenia

El consumo de cannabis puede causar episodios psicóticos agudos. Si bien estos episodios son de corta duración, pueden continuar una vez que se interrumpe el consumo de esta sustancia.

Gracias a los estudios relacionados con este tema podemos llegar a la conclusión de que:

– La intoxicación aguada puede provocar síntomas psicóticos tales como despersonalización, desrealización, pérdida de control e ideas paranoides.

– Puede originar psicosis inducidas de corta duración y que solo ceden con una abstinencia prolongada en el tiempo.

Diversos estudios neurobiológicos sugieren que esta sustancia afecta al sistema dopaminérgico, el cual tiene un papel fundamental en el desarrollo de los síntomas psicóticos. Por tanto podemos pensar que existe una gran relación causa-efecto entre el consumo de cannabis y la aparición posterior de psicosis ya que el consumo suele preceder a este trastorno.

También es cierto que no todos los sujetos que sufren de psicosis han estado expuestos al consumo de cannabis y que no todos los consumidores desarrollan esta enfermedad y por ello no es una causa necesaria ni suficiente, pero actúa junto con otros factores para tener una influencia causal sobre el riesgo de psicosis. El factor con el que el cannabis puede combinarse para ejercer esta influencia causal es la vulnerabilidad genética del individuo para la psicosis.

La coexistencia entre el consumo de cannabis y psicosis aumenta la gravedad del cuadro clínico, siendo mayor aún el riesgo cuando el consumo se inicia en la adolescencia.

Otros problemas relacionados con el consumo de cannabis son el delirium por intoxicación, los flashbacks por cannabis y el síndrome amotivacional.