Desrealización por ansiedad – Sensaciones de irrealidad y rareza

¿Últimamente has sentido como que todo lo que te rodea es de alguna manera extraña? ¿Te has sentido paralizado al ver como tu entorno tiene diversas formas que sabes no son reales? No te preocupes, padeces de desrealización por ansiedad y te la presentaremos a continuación.

La desrealización por ansiedad

La sensación de rareza que produce la desrealización por ansiedad podemos describirla como una neblina sensorial o velo, que produce la separación de la persona de su mundo.

La persona percibe su entorno como si no tuviera ningún tipo de vida. Es común la sensación de Deja Vu y cuando se está en lugares familiares son percibirlos como si fueran diferentes o de forma surrealista.

El individuo puede llegar a sentirse preocupado constantemente o aparecen pensamientos negativos sin que este pueda eliminarlos. El afectado percibe las estructuras y otros objetos que le rodean como si hubieran cambiado de tamaño, tono y forma.

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A su vez, es muy común que vea a los demás como si fueran maquinas, a pesar de que sabe discernir la realidad.

No te olvides de leer este tema La importancia de la paciencia a la hora de superar la ansiedad

Muchas veces se han realizado confusiones entre la desrealización por ansiedad y la hipoemocionalidad visual, debido a que ambas suponen una interrupción en el desarrollo de la percepción adquiriendo una inflexión emocional. Esto desde el punto de vista de la psiquiatría puede ser puesto en tela de duda.

Los síntomas se van incrementando en la medida que los niveles de ansiedad suben, para más tarde, aparecer de forma abrupta tras un ataque de pánico.  Quienes experimentan la desrealización por ansiedad tienden a preocuparse mucho por el origen del problema. Este tipo de afección es del tipo paralizante.

En muchas ocasiones a los pacientes les cuesta aceptar que los síntomas pertenecen a la ansiedad y comienza a divagar por razones más complicadas, agravando la desrealización por ansiedad. A esta, suele acompañarla dolencias del tipo neurológicas como: migrañas, epilepsia y trauma craneal leve.

Origen de la desrealización

La desrealización por ansiedad puede tener origen en enfermedades como neuronitis vestibular y laberintitis. Estas consisten en que el cerebro del paciente recibe señales desordenadas de los nervios vestibulares debido a una infección o daño, y procesa de forma mucho más lenta las sensaciones y su entorno.

La nicotina, los alucinógenos y el cannabis producen las mismas sensaciones que la desrealización por ansiedad. De forma particular cuando hay un exceso de consumo. De igual manera puede surgir del síndrome de abstinencia por alcohol.   Esta afección también puede ser causada por un trastorno del sueño, de personalidad, mental y de esquizofrenia.  

desrealización por ansiedad

¿Qué puedes hacer?

La primera recomendación que te hacemos para que atiendas la desrealización por ansiedad y puedas superarlo es que lo aceptes. Ten en cuenta que los síntomas son naturales, con un tiempo determinado y que si los rechazas tienes un mayor desgaste físico y emocional.

Además, que fomentas la creación del círculo de ansiedad, ya que, si te asustas y luego estás constantemente pendiente de los síntomas de este trastorno, no dudes que te mantendrás en este problema.

A su vez, es de gran importancia que te esfuerces por superarlo, puesto que la desrealización por ansiedad es solo un síntoma de algún problema que puede ser mayor, y si no buscas la solución entonces no podrás verlo. Recuerda que la ansiedad no es una dolencia que va durar por siempre, sino que cada vez que hay un descontrol es necesario regresarla a un estado estable.

Si deseas saber más sobre la desrealización por ansiedad y cómo tratarla, puedes entrar al portal web ViveSinAnsiedad en la cual su creador Erick Gutiérrez te explicará de qué trata, la experiencia que tuvo con la ansiedad y como a través de los tips y técnicas que él aplico en sí mismo le funcionaron.

No esperes para que la ansiedad te mantenga paralizado, ve contra ella y no te encierres más. Sabemos que es difícil y que para muchos le es complicado, pero te aseguramos por experiencia que puedes lograrlo.

 

Mi experiencia personal

Miedo a sufrir un infarto por Ansiedad. Palpitaciones y taquicardias

¿Llevas tiempo teniendo miedo a sufrir un infarto de repente? ¿Sientes palpitaciones y taquicardias y no sabes por qué? La idea de morir ¿te causa ansiedad? Sí has dicho que sí a todo lo anterior es muy probable que te estés preguntando ¿por qué a mí? ¿por qué me pasa esto?

¡Pues tranquilo! A continuación, te contaremos por qué pasa esto y cómo puedes empezar tu camino para arreglarlo.

¡Empecemos!

¿Por qué tengo miedo de sufrir un infarto?

Es muy común que, por culpa de tu ansiedad, sientas miedo a sufrir un infarto y esto derive en que sientas palpitaciones y taquicardias.

Normalmente este síntoma de la ansiedad se manifiesta producto de las presiones, complicaciones y problemas con los que te enfrentas a diario, o porque ya haya tenido tú o algún familiar cercano (incluso un amigo) un infarto previo y el miedo a sufrirlo de nuevo te genere la ansiedad, las palpitaciones y taquicardias.

Pero en sí, lo que te genera este miedo a sufrir un infarto es el miedo a la muerte, ya seas joven o anciano, ninguna persona en su sano juicio quiere morir. Todos soñamos con vivir eternamente.

Palpitaciones y taquicardias ansiedad panico miedo

La idea de que un dolor en el pecho pueda arrebatarnos nuestra vida en un segundo y sin que nosotros podamos hacer algo al respecto es aterradora y nos produce ansiedad.

Pero, lo cierto, es que no te dará ningún infarto a menos de que tengas complicaciones médicas, así que si estás saludable ¡no tienes nada que temer! Y, lo más importante: si tienes miedo a dejar de estar vivo ¡debes vivir cada segundo!

Pero, si el miedo a sufrir un infarto, palpitaciones y taquicardia domina tu vida no estarás viviendo, sino que estarás encerrado dentro de tu cabeza y tus caóticos pensamientos.

No dejes de revisar el apartado sobre Organización y Orden para curar la ansiedad

¿Por qué siento palpitaciones y taquicardias?

Porque sufres de ansiedad, y la ansiedad se detona y alimenta a través del miedo. Si tienes miedo a sufrir un infarto, vivirás con miedo a que pase y entonces esto reproducirá palpitaciones y taquicardias, además de otros síntomas como mareos, pinchazos en el pecho, etc.

Todo, producto de los pensamientos obsesivos y negativos que puedas tener y que te causan la ansiedad. Por eso te hablaremos de tres fundamentos básicos que nunca debes dejar de lado si sufres de ansiedad.

¡No dejes de leer!

3 fundamentos básicos

1# No creas en milagros:

Si algo jamás debes olvidar es esto. No existen fórmulas mágicas ni curas únicas que te prometen terminar con tu ansiedad en diez días o un mes. Es un proceso lento y muchas veces largo, el superar la ansiedad y si crees en estas propagandas falsas te desilusionarás cuando notes que no te funcionan.

Así que no creas en todo aquel que se llame “profesional”. Buscan vender un producto y saben que la mejor forma de marketing es la desesperación que te causa el miedo a sufrir un infarto, palpitaciones y taquicardias.

2# No te colapses con información:

Muchas veces, en vez de recurrir a un especialista, nos lanzamos a la internet e investigamos en cientos de enlaces, uno tras otro, tratando de asimilar toda la masiva cantidad de información que en ellos hay.

Y muchas veces es falsa o de mala calidad. Sobre informarte no va a curar tu ansiedad, por el contrario, te generará más miedo, en especial si aquello que lees no lo entiendes.

Así que nuestro consejo es: sé selectivo.

3# Busca el origen:

Recuerda que la ansiedad la desencadena algo, no aparece de la nada ni porque sí. Si quieres superar tu medio a sufrir un infarto, palpitaciones y taquicardias tienes que encontrar qué lo ocasiona.

Porque, seamos lógico, ¿cómo vas a curarte de algo sino sabes qué lo hace surgir?

Una vez tengas claro estos tres puntos, podrás empezar tu camino hacia la recuperación de tu vida y eliminar la ansiedad. Te invitamos a que ingreses en nuestra página web ViveSinAnsiedad para que puedas acceder a más información que te será de ayuda.

Mi experiencia personal

La ansiedad se refleja en nuestro aspecto

la ansiedad se refleja en nuestro aspecto

Hola a todos, amigos lectores de nuestro blog. Estoy segura de que en más de una ocasión habremos escuchado la frase «tienes mala cara, ¿te ocurre algo?», o «no tienes buen aspecto, ¿te encuentras bien?». De forma inconsciente siempre asociamos el aspecto físico de una persona a su estado de salud, y no vamos mal desencaminados ya que todo lo que ocurre en el interior de nuestro organismo o nuestra mente se refleja de una forma u otra en nuestra apariencia física.

Con los trastornos de ansiedad ocurre eso mismo y vamos a ver cuáles son las razones por las que la ansiedad se refleja en nuestro aspecto.

Las personas que padecen un trastorno de ansiedad ven aumentados sus niveles de cortisol y de adrenalina. El cortisol es una hormona que nuestro cuerpo libera cuando se encuentra en una situación de estrés, y por su parte, la adrenalina además de ser una hormona es un neurotransmisor que entre otras funciones se encarga de aumentar la frecuencia cardíaca, contraer los vasos sanguíneos o dilatar los conductos del aire.

Ambas hormonas tienen una influencia directa en la producción de estrógenos y testosterona, hormonas sexuales que pueden alterar el estado de nuestra piel cuando sus niveles varían.

¿Cómo afectan los trastornos de ansiedad a nuestra piel? Cuando padecemos un trastorno de ansiedad veremos algunos síntomas como los siguientes:

  • Aparición de granos aislados.
  • Aparición de granos en forma de un brote de acné.
  • Urticaria de tipo psicogénico que provoca la necesidad de rascado.
  • Caída del pelo.
  • Caspa.
  • Aumento de grasa en el cuero cabelludo.
  • Aparición de picores en el cuero cabelludo.
  • Sudoración excesiva.
  • Rubor o enrojecimiento de la piel.

También hay que destacar que los trastornos de ansiedad pueden tener como consecuencia el empeoramiento de otras enfermedades ya existentes como el herpes labial, la psoriasis, los eccemas o la dermatitis.

Pero la cosa no queda ahí. El estrés o la ansiedad pueden afectar a nuestro aspecto de una forma mucho más profunda, y esto se debe a que la ansiedad afecta de forma directa a la degradación del colágeno y del ácido hialurónico, sustancias totalmente esenciales para que nuestra pìel tenga un aspecto terso, suave y saludable.

A todo esto hay que sumarle que cuando padecemos un trastorno de ansiedad lo más probable es que nuestro descanso y sueño se vean afectados, apareciendo ese temido y odioso insomnio que no nos permite descansar las horas que necesitamos. Debido a esta falta de sueño aparecen las ojeras y la hinchazón de los ojos. Además, aunque no seamos conscientes de ello, el insomnio provoca una interrupción en el proceso de regeneración de la piel, por lo que con el paso del tiempo se intensificarán nuestras líneas de expresión y perderemos la luminosidad natural de nuestra piel.

Para terminar este post os animo a todos vosotros a que participéis en nuestro foro de ansiedad, en el que encontraréis a muchas personas que están pasando por lo mismo que vosotros con quienes podréis compartir vuestras experiencias con la ansiedad. Para acceder al foro solamente tenéis que hacer clic en el siguiente enlace: «Foro de Ansiedad«.

Fuente de información: Harpers Bazaar.

Impacto psicológico de la emigración: Síndrome de Ulises Parte I

La emigración es un hecho que ha acompañado a la humanidad desde su existencia. Siempre ha habido fenómenos migratorios en mayor o menor magnitud en la sociedad, sobre todo en momentos de crisis económica, como está ocurriendo desde hace algunos años en España. Muchos jóvenes españoles deciden emigrar al extranjero a buscar nuevas oportunidades, y gracias a este hecho a lo largo de toda la historia, es como las sociedades han evolucionado en forma de vida y de ver el mundo ya que comparten experiencias, avances, pensamientos, inventos, valores, etc.Trabajo-en-el-extranjero

Hay múltiples razones para emigrar, según cada caso, puede deberse a circunstancias personales o circunstanciales, pero el motivo principal es el deseo y la esperanza de un nuevo comienzo y lograr una mejora de la vida personal. Si esta persona que decide emigrar pensara que no va a ser mejor lo que le espera a lo que ya tiene actualmente, no tomaría una decisión tan importante como ésta. Uno de los aspectos positivos que tiene la emigración es que se conocen nuevas culturas y se puede mejorar tanto en lo intelectual como en lo económico.

Cuando una persona llega al lugar de destino necesita adaptarse rápidamente a su nueva situación. Aparece el estrés como consecuencia de ello ya que la persona se encuentra en estado de alerta y activación. Cuando se presenta en dosis altas, se entra en un estado de ansiedad que en muchos casos impiden hacer las cosas de manera adecuada, dando lugar a una espiral de ansiedad-preocupación. Esta sería la parte negativa de la emigración.

Si además estos síntomas se prolongan en el tiempo, la culpabilidad o el sentimiento de soledad darán lugar a la depresión y con ella, el Síndrome de Ulises.

Emigrar es el proceso por el cual la persona cambia de lugar de origen o residencia habitual por un nuevo territorio. Este hecho puede suponer un cambio radical, en cuanto a cultura, idioma y en muchos casos incluso valores de la sociedad. Emigrar es quizá una de las decisiones más importantes que puede tomar una persona, junto  a las decisiones de casarse, tener hijos o comenzar una carrera.

Los fenómenos psicológicos que se dan en las personas cuando emigran tienen una estrecha relación con todo lo que dejan atrás: amigos, familia, ciudad, pérdida de identidad, culpabilidad por irse, miedo al fracaso, temor a un futuro retorno, etc.

Comenzar una nueva vida no es tan fácil, pueden surgir miedos que bloqueen y dificulten la adaptación al país de destino: miedo a lo desconocido, temor a no lograr los deseos que nos han llevado hasta allí, miedo a cambiar de forma de ser, miedo al rechazo o al no poder integrarse en la nueva cultura.

Normalmente, las personas superan estos miedos y en la mayoría de los casos no van más allá, poco a poco verán su nueva vida de manera satisfactoria, a no ser que el cambio haya sido mucho peor.

En el siguiente capítulo veremos que ocurre cuando no se logra todo aquello sobre lo que se tenía en mente antes de lanzarse a la aventura, los sentimientos que aparecen son los propios del Síndrome de Ulises.

Astenofobia y sus síntomas

Hola a todos, amigos lectores de este blog. Todos los trastornos de ansiedad van acompañados de ciertos temores y miedos: miedo a que nos ocurra algo malo, temor a hacer el ridículo, miedo a sufrir un paro cardíaco, temor a desmayarnos… De éste último miedo, del temor o fobia a desmayarse es del que vamos a hablar hoy.

La astenofobia, o miedo al desmayo, es el temor irracional a desmayarse o perder el conocimiento en determinadas situaciones y/o lugares.

Es una fobia que puede limitar en gran medida la vida de la persona que la padece ya que un astenofóbico teme esos desmayos sobre todo en lugares públicos y transitados por lo que terminará evitando a toda costa el hecho de salir a la calle, con todas las malas y graves consecuencias que ello conlleva.

Los síntomas de la astenofobia suelen comenzar días antes de que vaya a ocurrir la experiencia lo que provoca que haya mucho tiempo para que la fobia crezca y los síntomas tenga una mayor magnitud.

astenofobia

Los síntomas del miedo al desmayo podemos clasificarlos en dos tipos: físicos y psicológicos.

  • Síntomas físicos de la astenofobia: lo más característico es la sensación de nerviosismo que en ocasiones causa molestias estomacales y mareos. Otros síntomas típicos de este tipo de fobia son las palpitaciones y dolor en el pecho, la sudoración excesiva, la dificultad para dormir, tensiones musculares, temblores y escalofríos.
  • Síntomas psicológicos de la astenofobia: lo más común es intentar evitar a toda costa que ocurra la experiencia evitando con ello, por norma general, salir de casa. Otros síntomas son las expectativas negativas y la sensación de agobio.

Los síntomas son muy similares a los de cualquier otra fobia y se presentan cuando tenemos la sensación de que si nos desmayamos nadie nos podrá atender ni acudir en nuestra ayuda.

Para superar este miedo que nos puede llegar a impedir el llevar una vida normal, es muy importante recibir ayuda de un profesional cuanto antes. Dentro de los tratamientos para eliminar las fobias algunos muy efectivos son la programación neurolingüística, más conocida como PNL, el coaching ontológico (del que hablamos en el post anterior) y la hipnosis.

Si quieres recuperar tu vida y poder volver a salir de casa como hacía antes, poder volver a ir al cine, a conducir, a salir de cena con tus amigos o a realizar una escapadita al campo o a la sierra, no lo pienses más y pide ayuda. Cuanto antes comiences con el tratamiento, antes volverás a ser el de antes, una persona segura de si misma y sin miedos irracionales.

Para terminar os animo a todos vosotros a que participéis en nuestro foro de ansiedad y nos contéis vuestras experiencias con la astenofobia: los síntomas que habéis sufrido o sufrís y como conseguísteis deshaceros de esta fobia. Para acceder al foro solamente tenéis que hacer clic en el siguiente enlace: «Foro de Ansiedad«.

Hipnosis para superar traumas emocionales

Muchas personas sufren por culpa de algún trauma emocional y esto no les permite desarrollar una vida plena ya que se sienten culpables, preocupados o estresados por una serie de acontecimientos pasados que han vivido. Todo ello da lugar a que la persona se sienta vulnerable e impotente al pensar que aquello que les pasó puede volver a sucederles.

Aunque un trauma no tiene porqué implicar una amenaza física sí causa una amenaza emocional continua así como una inseguridad permanente en el individuo afectado. Una mala experiencia vivida en un momento determinado o de forma reiterada durante un periodo de tiempo puede generar este sentimiento. Esta emoción queda atrapada en nuestro inconsciente impidiendo que podamos realizar una vida normal.

Los hechos traumáticos pueden tener su origen en diversas procedencias, es decir, pueden ser a causa de una enfermedad, un acto violento vivido por la persona, una catástrofe natural, etc. Toda vivencia negativa puede causar un trauma emocional en la persona que lo vive.images

Los síntomas más frecuentes que experimentan las personas que sufren algún tipo de trauma son: desesperanza, timidez, falta de energía, fatiga, miedo, cambios de humor, ataques de pánico, sentimientos de culpabilidad, tristeza y ansiedad, entre otros. Estos síntomas van mermando la calidad de vida de estas personas y si no se tratan a tiempo puede dar lugar a un sufrimiento prolongado y agravar el problema intercediendo en la conducta o la salud física y emocional del individuo.

Estos síntomas corresponden a reacciones lógicas por parte de las personas que lo sufren ya que forman parte de la creación de mecanismos de defensa y evasión que surgen ante situaciones que perciben como similares a la del hecho traumático (por ejemplo, alguien que haya sufrido buying o un agresión por parte de algún compañero de trabajo, temerá relacionarse con nuevos compañeros para evitar que ocurra lo mismo). Este es sólo un ejemplo, pero al tener este trauma podemos observar que la vida de la persona cambiaría significativamente ya que tendría problema para enfrentarse a nuevos trabajos, conocer a personas en este entorno y desarrollar una relación profesional y social con éstas de una manera sana. Siempre estaría alerta a que volviera a sucederle lo mismo y el trato hacia estas personas no sería el más adecuado.

La hipnosis ayuda a que la mente inconsciente elimine las emociones negativas que conllevó el hecho traumático, disociando el hecho de la emoción y de la persona, neutralizando el sentimiento que ha surgido y haciendo que el paciente lo vea desde otra perspectiva. Una terapia de hipnosis puede ayudar a la persona a librarse de aquellas emociones vividas siempre y cuando se haga correctamente.