Impacto psicológico de la emigración: Síndrome de Ulises Parte I

La emigración es un hecho que ha acompañado a la humanidad desde su existencia. Siempre ha habido fenómenos migratorios en mayor o menor magnitud en la sociedad, sobre todo en momentos de crisis económica, como está ocurriendo desde hace algunos años en España. Muchos jóvenes españoles deciden emigrar al extranjero a buscar nuevas oportunidades, y gracias a este hecho a lo largo de toda la historia, es como las sociedades han evolucionado en forma de vida y de ver el mundo ya que comparten experiencias, avances, pensamientos, inventos, valores, etc.Trabajo-en-el-extranjero

Hay múltiples razones para emigrar, según cada caso, puede deberse a circunstancias personales o circunstanciales, pero el motivo principal es el deseo y la esperanza de un nuevo comienzo y lograr una mejora de la vida personal. Si esta persona que decide emigrar pensara que no va a ser mejor lo que le espera a lo que ya tiene actualmente, no tomaría una decisión tan importante como ésta. Uno de los aspectos positivos que tiene la emigración es que se conocen nuevas culturas y se puede mejorar tanto en lo intelectual como en lo económico.

Cuando una persona llega al lugar de destino necesita adaptarse rápidamente a su nueva situación. Aparece el estrés como consecuencia de ello ya que la persona se encuentra en estado de alerta y activación. Cuando se presenta en dosis altas, se entra en un estado de ansiedad que en muchos casos impiden hacer las cosas de manera adecuada, dando lugar a una espiral de ansiedad-preocupación. Esta sería la parte negativa de la emigración.

Si además estos síntomas se prolongan en el tiempo, la culpabilidad o el sentimiento de soledad darán lugar a la depresión y con ella, el Síndrome de Ulises.

Emigrar es el proceso por el cual la persona cambia de lugar de origen o residencia habitual por un nuevo territorio. Este hecho puede suponer un cambio radical, en cuanto a cultura, idioma y en muchos casos incluso valores de la sociedad. Emigrar es quizá una de las decisiones más importantes que puede tomar una persona, junto  a las decisiones de casarse, tener hijos o comenzar una carrera.

Los fenómenos psicológicos que se dan en las personas cuando emigran tienen una estrecha relación con todo lo que dejan atrás: amigos, familia, ciudad, pérdida de identidad, culpabilidad por irse, miedo al fracaso, temor a un futuro retorno, etc.

Comenzar una nueva vida no es tan fácil, pueden surgir miedos que bloqueen y dificulten la adaptación al país de destino: miedo a lo desconocido, temor a no lograr los deseos que nos han llevado hasta allí, miedo a cambiar de forma de ser, miedo al rechazo o al no poder integrarse en la nueva cultura.

Normalmente, las personas superan estos miedos y en la mayoría de los casos no van más allá, poco a poco verán su nueva vida de manera satisfactoria, a no ser que el cambio haya sido mucho peor.

En el siguiente capítulo veremos que ocurre cuando no se logra todo aquello sobre lo que se tenía en mente antes de lanzarse a la aventura, los sentimientos que aparecen son los propios del Síndrome de Ulises.

Ciberbullying y ansiedad

Hola a todos, amigos lectores de nuestro blog. Desgraciadamente y con más frecuencia de la que nos gustaría, escuchamos en los informativos noticias relacionadas con jóvenes, a veces incluso niños, que sufren bullying en el colegio y la historia tiene un trágico final.

En este mundo en el que vivimos, cada vez con más frecuencia empleamos los avances tecnológicos para mejorar nuestra vida y vivir más cómodamente, pero la tecnología, más concretamente internet, no nos trae solo cosas buenas. Hoy en día, aparte del bullying, algunos jóvenes tienen que lidiar también con el ciberbullying.

ciberbullying y ansiedad

¿Qué es el ciberbullying? El ciberbullying es «el uso de los medios telemáticos (Internet, telefonía móvil y videojuegos online principalmente) para ejercer el acoso psicológico entre iguales». Por tanto tiene que haber menores en ambos extremos del ataque para que se considere ciberbullying. Es decir, estamos ante un caso de ciberbullying cuando un o una menor atormenta, amenaza, hostiga, humilla o molesta a otro/a mediante Internet, teléfonos móviles, consolas de juegos u otras tecnologías telemáticas.

El ciberbullying tiene tres características principales:

  • Intencionalidad: hacer daño sabiendo que se hace.
  • Periodicidad: el daño es ser recurrente.
  • Desigualdad entre el agresor y la víctima: que puede ser física, social, económica y/o psicológica.

Este tipo de acaso es más agresivo que el bullying ya que en el mundo cibernético los comentarios, fotografías y vídeos colgados en la red llegan a mucha más gente y se expande la información a una velocidad asombrosa. Además, mucha gente al ver las burlas, comentarios e insultos hechos a la víctima por el acosador, se unen incluso sin conocer de nada a la víctima y el daño que recibe la persona es mucho mayor.

¿Qué relación tiene el ciberbullying con la ansiedad? El ciberbullying por sí solo ya es bastante grave, pero si no se detecta a tiempo puede provocar otra serie de trastornos como la ansiedad y la depresión. Cuando los jóvenes se ven expuestos a esta gran burla, se sienten avergonzados, inseguros y mientras que su nivel de autoestima disminuye, su ansiedad aumenta.

Es muy importante detectar cuanto antes este tipo de acoso porque por desgracia, en ocasiones termina en suicidio. Los padres de los jóvenes que están sufriendo ciberbullying podrán detectar que algo no va bien cuando noten que sus hijos se aíslan, están tristes, enfadados, irritados y tienen miedo y ansiedad.

Ante esta situación lo mejor que se puede hacer es intentar acercarse a ellos. Crear, si no existe ya, un lazo de confianza y seguridad para que el adolescente (o el niño) cuente lo que le está pasando y así poder ayudarle a enfrentarse a ello, a terminarlo y a superarlo.

Fuente de información: www.ciberbullying.com y El Horizonte

Astenofobia y sus síntomas

Hola a todos, amigos lectores de este blog. Todos los trastornos de ansiedad van acompañados de ciertos temores y miedos: miedo a que nos ocurra algo malo, temor a hacer el ridículo, miedo a sufrir un paro cardíaco, temor a desmayarnos… De éste último miedo, del temor o fobia a desmayarse es del que vamos a hablar hoy.

La astenofobia, o miedo al desmayo, es el temor irracional a desmayarse o perder el conocimiento en determinadas situaciones y/o lugares.

Es una fobia que puede limitar en gran medida la vida de la persona que la padece ya que un astenofóbico teme esos desmayos sobre todo en lugares públicos y transitados por lo que terminará evitando a toda costa el hecho de salir a la calle, con todas las malas y graves consecuencias que ello conlleva.

Los síntomas de la astenofobia suelen comenzar días antes de que vaya a ocurrir la experiencia lo que provoca que haya mucho tiempo para que la fobia crezca y los síntomas tenga una mayor magnitud.

astenofobia

Los síntomas del miedo al desmayo podemos clasificarlos en dos tipos: físicos y psicológicos.

  • Síntomas físicos de la astenofobia: lo más característico es la sensación de nerviosismo que en ocasiones causa molestias estomacales y mareos. Otros síntomas típicos de este tipo de fobia son las palpitaciones y dolor en el pecho, la sudoración excesiva, la dificultad para dormir, tensiones musculares, temblores y escalofríos.
  • Síntomas psicológicos de la astenofobia: lo más común es intentar evitar a toda costa que ocurra la experiencia evitando con ello, por norma general, salir de casa. Otros síntomas son las expectativas negativas y la sensación de agobio.

Los síntomas son muy similares a los de cualquier otra fobia y se presentan cuando tenemos la sensación de que si nos desmayamos nadie nos podrá atender ni acudir en nuestra ayuda.

Para superar este miedo que nos puede llegar a impedir el llevar una vida normal, es muy importante recibir ayuda de un profesional cuanto antes. Dentro de los tratamientos para eliminar las fobias algunos muy efectivos son la programación neurolingüística, más conocida como PNL, el coaching ontológico (del que hablamos en el post anterior) y la hipnosis.

Si quieres recuperar tu vida y poder volver a salir de casa como hacía antes, poder volver a ir al cine, a conducir, a salir de cena con tus amigos o a realizar una escapadita al campo o a la sierra, no lo pienses más y pide ayuda. Cuanto antes comiences con el tratamiento, antes volverás a ser el de antes, una persona segura de si misma y sin miedos irracionales.

Para terminar os animo a todos vosotros a que participéis en nuestro foro de ansiedad y nos contéis vuestras experiencias con la astenofobia: los síntomas que habéis sufrido o sufrís y como conseguísteis deshaceros de esta fobia. Para acceder al foro solamente tenéis que hacer clic en el siguiente enlace: «Foro de Ansiedad«.

Ejercicios pensamiento lateral Parte I

En el libro de “Ejercicios de pensamiento lateral”, escrito por el ingeniero británico Paul Sloane, encontramos varios problemas clásicos del pensamiento lateral. Vamos a ver una selección de los más interesantes divididos según el nivel de dificultad que propuso el autor.

Sloan recomienda jugar en grupo y que una persona actúe como el “maestro” de los acertijos, aunque también se puede jugar en solitario.  La tarea del maestro consistirá en contestar las preguntas que le haga el grupo con “si” o “no”. La tarea del grupo consistirá en resolver el acertijo tan rápido como puedan. Si el grupo se queda atascado, el maestro puede ayudarles mediante claves o pistas.

Nivel de dificultad: Fácil

El hombre en el ascensor: Un hombre vive en el décimo piso de un edificio. Cada día toma el ascensor hasta la planta baja para dirigirse al trabajo o ir de compras. Cuando regresa, siempre sube en el ascensor hasta el séptimo piso y luego por la escalera los restantes tres pisos hasta su apartamento en el décimo. ¿Por qué lo hace?

  1. El hombre que se ahorcó: No lejos de Madrid hay un gran granero de madera. El granero está totalmente vacío, excepto por un hombre que cuelga de la viga central. La soga con la que se ahorcó mide tres metros, y los pies penden a treinta centímetros del suelo. La pared más cercana se encuentra a seis metros. No es posible trepar ni a las paredes ni a la viga, y sin embargo el hombre se ahorcó a sí mismo. ¿Cómo lo hizo?

Nivel de dificultad: Moderadoimages (3)

  1. Cinco hombres: Cinco hombres iban juntos por un camino en el campo. Comienza a llover. Cuatro de ellos apuran el paso. El quinto no hace ningún esfuerzo por darse prisa. Sin embargo, se mantiene seco mientras que los otros cuatro se mojan. Los cinco arriban a destino juntos. ¿Cómo pudo ser? Nota: para trasladarse sólo contaban con los pies.
  2. Agua y vino: Sobre la mesa hay dos vasos. Uno contiene agua y el otro vino. Ambos contienen exactamente el mismo volumen de líquido. Si se toma una cucharada de agua del vaso correspondiente y se la vierte en el vaso de vino, y luego se toma una cucharada del vaso de vino y se la vierte en el de agua, ambos líquidos quedan contaminados. Pero, ¿cuál es el más contaminado? ¿Contiene el agua una mayor proporción de vino que el vino de agua o es al revés?

Causas del estrés debidas al trabajo.

Cuando el trabajo escapa de nuestro control la lista de los colectivos que sufren estrés son los que están sometidos al trato público, es decir, con clientes. Esto engloba tanto a los altos directivos como a cargos intermedios, aunque tampoco se salvan aquellas personas que realizan tareas repetitivas o aquellas que se sienten infravaloradas.

Las mujeres son más propensas que los hombres a padecer estrés debido a la suma de cargas laborales junto a las familiares. Pero lo cierto es que cualquier profesional está en el punto de mira del estrés. Este fenómeno surge como resultado de la interacción que hay entre las aptitudes de la persona, su adecuación al puesto de trabajo y la organización de la empresa.

Las causas del estrés son diversas pero entre ellas cabe destacar las siguientes:

Monotonía: el trabajador se siente desmotivado y piensa que no está sacando partido a sus habilidades y capacidades profesionales.

Sobrecarga de trabajo: el volumen o la dificultad del trabajo asignado está por encima de las capacidades que posee el empleado.

Relaciones personales: No tener una buena comunicación o sintonía con los compañeros o los superiores provoca ausencia de apoyo social y por tanto, soledad.

Falta de comunicación: la empresa en este caso no informa correctamente al empleado sobre sus funciones y por tanto este se siente perdido ya que no sabe cuál es su rol ni que se espera de él.

Incapacidad: a veces ocurren errores en la selección de personal y como resultado cargan de responsabilidades nuevas a un empleado que no tiene la suficiente preparación para desarrollarlas.

También hay otros elementos ambientales que pueden desequilibrar el equilibrio emocional de cualquier persona, como podrían ser una iluminación insuficiente, exceso de ruidos, temperatura inadecuada  u horarios nocturnos.12488079-divertida-caricatura-de-empleado-de-oficina-Foto-de-archivo

El estrés cambia desde el punto de vista de cada persona, ya que depende de su capacidad y experiencia el saber gestionar la tensión.

¿Cómo podemos prevenir el estrés en nuestro trabajo?

  1. Exteriorizando las emociones con nuestros compañeros, amigos o familiares. Está demostrado que aquellos que comparten sus emociones alivian mejor la tensión. Y también ríen más.
  2. Descansar. Las personas mantenemos un nivel de atención máximo durante 20 minutos. Superado el umbral, la atención se mantiene por una hora más pero va decreciendo. Para evitar que surja la fatiga mental lo ideal es tomarse descansos de cinco minutos realizando tareas que requieran poca atención o cambiar de tarea cada hora y media.
  1. Autoreflexión: es importante conocerse uno mismo para saber cuáles son los elementos que causan el estrés para así poder evitarlos. La personalidad, la experiencia y la formación forman parte de cómo la persona afronta las situaciones estresantes.
  2. Moverse y caminar evitando así la rigidez muscular, como eliminar tareas innecesarias (planificar la jornada).

Relación entre la ludopatía y la ansiedad

ludopatía y ansiedad

Hola a todos, amigos lectores de nuestro blog. La ludopatía, también conocida como juego patológico, es un trastorno en el que la persona que lo padece juega de forma persistente y progresiva debido a que su mente inconsciente la «obliga» a hacerlo. Esto termina afectando de forma negativa a la persona en los ámbitos familiar, social, laboral y, por supuesto, económico.

Cuando hablamos de jugar quizá lo primero que nos venga a la cabeza son las típicas máquinas tragaperras con sus luces de colores y sonidos llamativos que intentan llamar la atención de todo aquel que pasa por su lado, pero una persona ludópata puede estar enganchado a todo tipo de juego en el que haya dinero de por medio: bingo, diferentes juegos de casino, lotería nacional, primitiva, euromillones, póker….

En el momento en el que una persona que padece ludopatía es consciente de su problema y decide ponerle remedio empezando por dejar el juego al que es adicto aparece el síndrome de abstinencia.

Seguramente asociemos el síndrome de abstinencia a otro tipo de adicción como las drogas o el alcohol, pero en el proceso de curación de toda adicción aparece dicho síndrome.

El síndrome de abstinencia se caracteriza entre otras cosas por un aumento de la ansiedad, es decir, cuando la persona ludópata deje de jugar tendrá que pasar por un período en el que la ansiedad va a estar muy presente.

Es más que recomendable que esta ansiedad sea controlada por un especialista del sector ya que se han dado casos en los que las personas que están sufriendo el síndrome de abstinencia terminan por darse a la bebida o desarrollar otro tipo de adicciones para controlar su ansiedad. Evidentemente con ello no se reduce la ansiedad, es una falsa sensación que dura un tiempo muy limitado.

Es cierto, como acabamos de comentar, que la ludopatía puede derivar en un trastorno de ansiedad, pero también existen casos en los que el juego se usa como vía de salida a un trastorno de ansiedad, es decir, en los que el trastorno de ansiedad deriva en ludopatía.

Sea cual sea el caso, ambos trastornos alimentan un círculo vicioso del que es muy difícil salir, pero no imposible, y que van hundiendo cada vez más y más a la persona.

Como hemos dicho, no es imposible terminar con la ludopatía y la ansiedad. Antes de comenzar con el tratamiento tienes que ser consciente de que será un proceso largo y duro, pero conseguirás salir de ello y recuperar tu vida.

Para terminar decir que si eres adicto al juego y esto ha provocado que desarrolles un trastorno de ansiedad, o si sufres un trastorno de ansiedad y esto ha hecho que te enganches al juego, puedes contactar con más gente que está pasando por lo mismo que tú en nuestro foro de ansiedad. En él también puedes compartir tu historia con toda nuestra comunidad para ayudar con ello a muchas personas que se encuentran en tu misma situación. Para acceder al foro solamente tienes que hacer clic en el siguiente enlace: «Foro de Ansiedad«.