Nota de lector
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Hola a todos, amigos lectores de nuestro blog. Hoy vamos a hablar sobre aquellos casos de ansiedad y de dolor que se dan cuando trabajamos en una oficina, como hacemos mucho de nosotros.

trabajo en oficina y ansiedad

Según las estadísticas ocho de cada diez personas que trabajan en una oficina sufren algún episodio de dolor durante su jornada laboral. Estos episodios de dolor suelen tener su origen en la espalda, debido a las largas horas que pasan sentados en las sillas de las oficinas, o en la cabeza, causado por los largos periodos ininterrumpidos que pasan delante de la pantalla de un ordenador. Si a esto le sumamos el estrés de la gran cantidad de trabajo, del trabajo pendiente y del que está por venir, el resultado es un gran número de trabajadores con ansiedad.

El gran problema de la ansiedad debida a los trabajos de oficina es la “espiral de estrés emocional – dolor físico”. Esto quiere decir lo siguiente: debido a la gran carga de trabajo se generan una serie de tensiones psicológicas que a su vez generan los dolores musculares y de cabeza. ¿Cómo puede ocurrir esto? Muy sencillo. Pensemos por un momento que estamos completamente relajados, tranquilos y sin preocupaciones. En este caso los músculos de nuestro cuerpo estarán relajados y “blandos”. Sin embargo, pensar en algún momento en que hayáis sentido vuestro cuerpo pesado, cargado, con los músculos en tensión. En este último caso incluso el hecho de sentarnos en un sofá nos crea incomodidad e incluso dolor. Pues esto es lo que ocurre cuando esas tensiones emocionales de las que hablábamos nos generan un dolor físico. Al encontrarnos sentados delante de un ordenador durante tantas horas, ese dolor físico se refleja sobre todo en la espalda, con más frecuencia en la zona lumbar, en los hombros, el cuello y la cabeza.

Este problema puede llegar a ser mucho más grave de lo que podemos pensar en un principio ya que por un lado los dolores físicos se pueden convertir en graves contracturas o agarrotamientos crónicos. Por otro lado el estrés laboral combinado con el dolor físico puede desencadenar en trastornos de ansiedad o depresión.

Para evitar estos trastornos de ansiedad y los dolores físicos podemos intentar mejorar nuestra calidad de vida en el entorno laboral en la medida de lo posible. Probablemente no podrás reducir el número de horas delante de la pantalla del ordenador ni comprarte una silla más cómoda y ergonómica que mejore tu postura a la hora de sentarte en tu escritorio, pero si puedes hacer una serie de respiraciones (de las que ya hemos hablado en posts anteriores de este blog) para relajarte y relajar los músculos de tu cuerpo, o darte pequeños masajes en aquellas zonas doloridas con alguna crema relajante. También es muy efectivo que descanses aunque sean un par de minutos cuando lleves una hora sentado en la misma posición. Ese descanso puede consistir simplemente en levantarte de la silla y estirar un poco los músculos.

Si a estos consejos le sumamos el hecho de hacer algún tipo de ejercicio físico o deporte con regularidad, os puedo asegurar que os encontraréis mucho mejor.

 

About Beatriz

Beatriz Wandosell (Redactora del Blog y colaboradora) PNL "Programación Neuro Lingüistica aplicada a patologías emocionales.
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